ante la crisis, para generar un mayor crecimiento económico regional La
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) confirmó que la
región de América Latina y el Caribe recibió el año en 2012 un nuevo récord
de inversión extranjera directa (IED), de 173.
Dirigentes del sector bancario reunidos en la capital panameña en el
XXIX Congreso Latinoamericano de Comercio Exterior (CLACE) recomendaron
hoy la utilización de la fortaleza de Latinoamérica, ante la crisis,
para generar un mayor crecimiento económico regional.
En tono crítico, el peruano Giorgio Trettenero, presidente de la
Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) dijo a dpa que “hoy en
día, un 67 por ciento del comercio es transfronterizo en Europa,
mientras que en América Latina no llega al tercio”.
Trettenero apreció la situación global diciendo que existe “un mercado
norteamericano grande, que está creciendo a niveles muy pequeños, y un
mercado asiático, especialmente el chino, que está desacelerando el
crecimiento y se quiere dedicar al consumo interno más que a la
exportación que venía trabajando”.
En este sentido, Trettenero recalcó que “la velocidad y la seguridad de
las transacciones internacionales imponen retos” en materia de comercio
exterior, inversión extranjera directa, flujo de capital, remesas,
deudas, financiamiento de necesidades empresariales y tecnológicas.
El planteamiento fue compartido por el presidente de CLACE, el uruguayo
Raúl Gustavo García, durante el discurso de inauguración del congreso,
que convoca a unos 200 banqueros de Latinoamérica, a quienes instó a
reclamar mejoras a favor de la inversión.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) confirmó
que la región de América Latina y el Caribe recibió el año en 2012 un
nuevo récord de inversión extranjera directa (IED), de 173.361 millones
de dólares (6,7 por ciento más que en 2011).
El 14 por ciento de la IED proviene de los mismos países de la región,
de acuerdo con señalamientos de la Felaban, una institución sin fines de
lucro, constituida en 1965 en la ciudad de Mar del Plata, Argentina,
para armonizar políticas bancarias regionales.
Pese a ello, Trettenero previó que si el potencial de crecimiento
latinoamericano es desaprovechado y prospera el aumento de controles
regulatorios financieros y aranceles elevados, surgiría un escenario de
contrabando y pérdida de competitividad productiva.
Asimismo, abogó por la vía de la integración, en procura de fortalezas
regionales y objetó los mecanismos que obstaculizan el comercio
intrarregional e impiden el surgimiento de pequeñas y medianas empresas,
que requieren apoyo crediticio.
Trettenero opinó que frente a esa realidad, Latinoamérica debería
generar nuevas oportunidades a través del Mercado Común del Sur (Mercosur),
la Alianza del Pacífico y losTratados de Libre Comercio (TLC) que
eliminen las trabas comerciales. /DPA