En forma paralela, se avanza en el programa de regularización a los morosos
históricos.
De los 4.600 adjudicatarios que se presentaron en forma espontánea, 1.400 ya
cancelaron la totalidad de la deuda. Pero hay diez mil notificaciones
enviadas y otros dos mil casos que ya están en Fiscalía de Estado.
Aunque el valor de las cuotas de deudores históricos oscila entre los 40 y
los 350 pesos, hay adjudicatarios que directamente no las abonan o lo hacen
en forma esporádica. Esta fue la razón por la cual el IAPV inició un proceso
de intimaciones para hacer efectiva la recuperación de los fondos para
volcarlos en planes de vivienda.
Se labraron 12 mil intimaciones, de las cuales diez mil ya fueron enviadas.
De los 18 mil adjudicatarios morosos, 4.600 se presentaron en forma
espontánea a regularizar su situación. También la instrumentación de un
garante para aquellos adjudicatarios que no tienen recibo de sueldo permitió
asegurar el cobro de las cuotas.
Cabe recordar que, una vez notificados, si los adjudicatarios morosos en un
plazo de diez días no se acercan al IAPV a regularizar el pago a través de
un plan de refinanciación, el expediente se eleva a la Fiscalía de Estado.
El vicepresidente del IAPV, Alfredo Francolini, comentó que “desde que
iniciamos este nuevo programa de recupero teníamos 18 mil morosos de los
cuales, a la fecha de hoy se han presentado en forma espontánea 4.600”. Y
especificó: “Cancelaron en forma definitiva 1.400 adjudicatarios, mientras
que 2.900 adhirieron al convenio”.
Por otra parte, indicó que “se han liquidado doce mil intimaciones, de las
cuales ya se ha notificado a diez mil”. Respecto de quienes fueron intimados
pero no se han acercado a regularizar su situación, “en total se han mandado
a Fiscalía de Estado para su gestión de cobro vía Judicial a 2.380, que son
los que han hecho caso omiso a la presentación del IAPV”, puntualizó. En ese
marco, se encuentran “en proceso de notificación dos mil, notificados sin
vencimiento y 1.500 adjudicatarios morosos”.
El sistema de garante
Francolini explicó que “todas las casas que se están entregando desde meses
atrás, tienen que si o si tener la modalidad de descuento mediante el recibo
de haberes de los empleados públicos, o un garante, fiador solidario, que
tiene que tener un recibo de haberes donde se puede descontar directamente
si el agente no paga. Es decir que, “si la gente no paga, nosotros podemos
directamente cobrarle a ellos”.
Y aclaró que quienes salen sorteados, tienen que tener esa condición, “sino,
no pueden ser adjudicatarios”. Al respecto, ejemplificó: “Si salís sorteado
y no sos empleado público, tenés que buscar un fiador solidario”.