Actualmente, en números redondos, de 23.000 adjudicatarios de viviendas
sociales en la provincia, 17.000 son deudores morosos. Es decir que el
sistema de recupero de cuotas para financiar nuevas construcciones,
logra
cobrar sólo el 26,1 por ciento de las cuotas. En el mapa de deudas hay
quienes deben una cuota, pero hay quienes adeudan hasta 100.000 pesos, que
es casi el valor de la vivienda completa que construye el IAPV, señaló un
informe publicado por Uno.
En promedio, los deudores morosos han incumplido compromisos por 7.650 pesos
aproximadamente.
Ese monto implica una deuda total de algo más de 130 millones de pesos, y el
dato más saliente es que con ese dinero podría construirse un millar de
viviendas.
El costo no incluye el valor del terreno, pero del mismo modo que el
recientemente lanzado Programa de Crédito Argentino (Procrear) plantea
recurrir a terrenos fiscales para la construcción de viviendas, podría
hacerlo la Provincia.
El sistema
El actual sistema de construcción de viviendas sociales en el país se basa
principalmente en el Fondo Nacional de la Vivienda (Fonavi), que tras
numerosos cambios desde la creación del organismo en 1970, se estableció en
marzo de 1995, mediante la Ley Nº 24.464, que se financiaría con el 42% de
lo recaudado con el Impuesto a los Combustibles Líquidos. Esos aportes
llegan por vía de la coparticipación de impuestos.
El otro ingreso es, obviamente, el que más flaquea, que es el recupero de
cuotas. Actualmente el IAPV gestiona el cobro de esas deudas atrasadas de
tres maneras.
Una forma es la liquidación de la deuda para la posterior cancelación por
parte del adjudicatario.
La otra forma es mediante la intimación al pago a través de la estructura
legal del organismo, con la posibilidad de una refinanciación de la deuda, a
cargo del IAPV.
El tercer método son las intimaciones judiciales que lleva a adelante la
Fiscalía de Estado.
El mecanismo
Desde el organismo se comenzó a diagramar un mecanismo de recupero de deuda
que toma como dato excluyente la desactualización que sufrieron las cuotas
de las casas desde 2001 a esta parte.
Para afrontar esta situación, el IAPV trabajó en un nuevo mecanismo que
contempla dos tipos de situaciones: la refinanciación de cuotas atrasadas y,
la financiación de ahora en más.
Sobre las cuotas atrasadas se presenta el panorama más complejo, porque los
planes de financiación contemplaban una actualización del 1 por ciento
anual.
De este modo, si alguien debe una cuota de 50 pesos desde hace 20 años, hoy
no se le podría cobrar mucho más de 60 pesos, que es el 20 por ciento de
interés acumulado durante dos décadas.
La caída de los ingresos del IAPV por recupero de cuotas es enorme cuanto
más alta es la tasa de inflación, que se contrapone con el 1 por ciento
acordado inicialmente.
Las cuotas de valores más atrasados oscilan entre 40 y 140 pesos. Lo que
permite el nuevo mecanismo de financiación es elevar el valor de las cuotas
de las refinanciaciones a un monto mínimo de alrededor de 500 pesos, que es
el valor que también tiene una cuota mínima de una vivienda que se financie
de ahora en adelante.
En este caso -el de la segunda situación- que se refiere a las nuevas
financiaciones de viviendas, se aplicará una cláusula de actualización que
contempla una tasa de interés igual a la mitad de la que fija el Banco
Hipotecario Nacional para los créditos que otorga.
La intención del gobierno es avanzar en el recupero de estos montos, sin
dejar de considerar que se trata de un mecanismo de viviendas sociales; pero
recuperando la idea de que es un sistema solidario en cuanto a su
financiamiento.